Para quién es kelbroo
El mismo producto resuelve un problema distinto en cada local. Abajo tienes cinco situaciones en las que lo hemos visto funcionar, cada una con la objeción que más nos repiten.
Restaurantes con camareros
Camareros en las mesas, una carta con más de diez platos, noches con la sala llena.
«¿Esto significa que tengo que cambiar cómo cobro?»
No. Puedes mantener exactamente el circuito que tienes hoy: el cliente pide desde el móvil y paga al camarero después de comer, en tu terminal y tu caja. En este modo no hay ninguna comisión por transacción; solo pagas la suscripción.
El camarero deja de correr a por comandas
La comanda va de la mesa directa a la pantalla de cocina. Tu equipo se queda con aquello por lo que los clientes de verdad valoran el local: aconsejar y estar pendiente de la mesa.
Puedes aprobar cada pedido
Si prefieres que nada llegue a cocina sin un camarero, activa la confirmación en mesa. El pedido espera en la cola hasta que el equipo lo acepte.
Una cuenta por mesa, aunque haya seis móviles
Todos en la mesa suman a una cuenta común y ven quién ha pedido qué. Al final la dividís por personas, por platos o a partes iguales.
Cafeterías y locales de barra
Rotación rápida, cola en la barra, dos personas por turno.
«Tengo una carta corta y dos personas por turno, ¿no es un sistema demasiado grande?»
La puesta en marcha es de un día: metes la carta, imprimes los códigos QR y ya está. El plan Starter cubre hasta 12 mesas. También puedes empezar solo con la carta digital, sin pedidos.
El cliente pide desde la mesa, no desde la cola
La cola en la barra deja de ser el cuello de botella en las horas punta, y quien está en la máquina no se interrumpe cada minuto para tomar una comanda.
Cambiar la carta lleva un minuto
¿Se ha acabado la tarta? Desactivas el plato en el panel y desaparece al instante de la carta de todos. Sin reimprimir nada.
Los códigos QR los imprimes tú
El panel genera una hoja para una impresora normal. Nada que encargar ni que esperar.
Bares y pubs
Noches ruidosas, muchas repeticiones, cuentas que se dividen al final.
«En mi local por la noche nadie se va a poner con el móvil.»
Suele pasar lo contrario: con la música alta, gritar la comanda es la mayor incomodidad de la noche. La siguiente ronda entra con un toque y el camarero no tiene que volver dos veces a por nada.
Repetir sin buscar al camarero
Lo mismo que la última vez, con un toque, y llamar al camarero es un clic con aviso visible de que ya viene.
La cuenta se divide sola
Al final de la noche cada uno ve lo que ha pedido. División por platos, por personas o a partes iguales, sin cuentas en una servilleta.
Límite de la cuenta abierta
Fijas el importe a partir del cual una mesa tiene que pagar antes de seguir pidiendo. La noche no acaba con sorpresas.
Hoteles
Desayunos, restaurante del hotel, clientes que hablan varios idiomas.
«La mitad de mis clientes no habla el idioma del país.»
Mantienes la carta en varios idiomas a la vez y cada cliente recibe el suyo según los ajustes de su móvil. Una traducción que falte nunca deja la pantalla en blanco: mostramos el idioma por defecto del local.
Carta multilingüe sin cartas separadas
Una carta, varias versiones de idioma. Un precio cambiado en un sitio pasa a todas.
Alérgenos e ingredientes en cada plato
El cliente lo comprueba solo, sin preguntar al equipo y sin que recepción traduzca.
Códigos QR allí donde haya una mesa
Restaurante, lobby, terraza. Cada mesa tiene su código, así que se sabe de inmediato adónde llevar el pedido.
Cadenas y food courts
Varios locales bajo una marca, informes comunes, procedimientos propios.
«Tenemos nuestro propio TPV y procedimientos que no vamos a cambiar.»
De eso hablamos antes de la implantación, no después. Las implantaciones en cadena las llevamos una a una, con integración por vuestro lado, precio conjunto y una persona de contacto. El plan Enterprise se presupuesta según el alcance.
Una implantación guiada por una persona
Cargar la carta, imprimir y colocar los códigos, formar al equipo. No dejamos a una cadena sola con un panel y un manual.
Una carta, muchos locales
El alcance y el reparto se acuerdan en la implantación: no es lo mismo un food court que una cadena con una sola carta para todos los puntos.
Una conversación antes de la firma
Enseñamos el panel en directo y recorremos vuestro escenario antes de que contratéis nada.
¿No está aquí tu local?
Cuéntanos cómo tomáis los pedidos hoy. Te diremos claramente si kelbroo cambia algo o no merece la pena.
14 días del plan Pro, gratis y sin datos de tarjeta